Cristian Castro

Arquero-jugador que fue denominado por la prensa de su país de origen (México) como el próximo Jorge Campos.

Hijo no reconocido de la famosa actriz de telenovelas Verónica Castro, por ende medio hermano del carismático (?) cantante. Llegó a la Argentina a los 2 años de edad con Sara, su tía adoptiva, que lo ocultó de la prensa amarillista mexicana.

Ya demostraba sus dotes como arquero a muy temprana edad lo que le permitió convertirse en el arquero del seleccionado del jardín de infantes de la calle Rosales, en Ramos Mejía.

A fines de 1989 partió con su familia a la provincia de Córdoba donde viviría los mejores momentos de su carrera, pero no como arquero, sino como un gran contador de chistes de porteños. Por las noches también hacía imitaciones de Ricardo Montaner en varios pubs de la ciudad de Villa María.

En el año 1995 se daría su regreso a Buenos Aires, donde ficharía por el Club Brisas de Haedo para volver a jugar con sus amigos de la infancia (allí se destacaba como jugador y su jugada característica era la “pisadita-saltarina” propiedad de su compatriota Cuauhtémoc Blanco). Debido a la fama que había ganado en la provincia de Córdoba decide utilizar su alter-ego para no llamar la atención de la prensa: ahora sería Alexis, un metrosexual reprimido adicto al gel y a las camperas de jean marca Bachino. Esta segunda personalidad le permite aún más desarrollar su talento y creatividad y en el año 1997 inventa un paso de baile (mientras sonaba un tema de Ricky Martin) que causaría furor en el boliche del Showcenter de Haedo.

Después de este otro hito en su carrera se da cuenta que no puede renunciar a quien es verdaderamente y vuelve a utilizar su nombre original. Sigue desparramando genialidad tirando frases memorables como “Muchachos la dejé por ustedes”, “Poné cara de ladrillo barnizado” y “La buena vida es cara, las hay más baratas pero no son vida”.

En el año 2000 se queda con el pase en su poder y se aleja definitivamente del Club Brisas. Desaparece misteriosamente y nadie vuelve a saber de él. Algunos todavía sostienen que se había ido a meditar al monte, otros dicen que fue abducido por un OVNI y otros simplemente piensan que nomás lo hizo de boludo alegre.

Reaparece 10 años después (en el verano del 2010) sin dar declaraciones y ante la alegría de su gente que ya se había acostumbrado a extrañar sus geniales boludeces. Decide fichar por el Catastrófico FC, club donde milita actualmente como portero.

De vez en cuando se lo puede ver desparramando magia en algún karaoke de la zona oeste del gran Buenos Aires cantando “Lloviendo estrellas” o “Azul”, provocando alta húmedad en las bombachas femeninas (y también en más de un Eyelit de algún tragasables, hay que decirlo).

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