Sad Soccer

¿Qué es el ‘Sad Soccer’?

Generalmente, el no juntar 10 (diez) pelotudos durante la semana para poder jugar 5 contra 5 el día del partido es considerado “SAD SOCCER” (traducción para los no-anglosajones: Fútbol Triste). Aunque vale aclarar que el no llegar a esa cantidad mínima de jugadores no implica que el partido tenga condimentos “Sad-Soccerianos” (?) ya que los registros muestran algún que otro partido de cuatro contra tres o cinco contra cuatro que han sido bastante dignos. Entonces podemos afirmar, con seguridad, que también puede producirse un SAD SOCCER en un partido de cinco contra cinco (seamos sinceros, en el fútbol argentino de Primera División de hoy vemos muchísimos Sad-Soccer’s con jugadores profesionales y encima once contra once).

¿Es contagioso?

Por supuesto, todo futbolero sabe que el fútbol es contagio y cuando el Sad Soccer invade el terreno de juego, no hay nadie que se salve. Hasta Messi puede convertirse en Funes Mori (pero no viceversa). El Sad Soccer no hace distinción de sexo, raza, religión o partido político. Al día de la fecha no existe vacuna contra el Sad-Soccer.

¿Cómo sabemos cuando hay ‘Sad Soccer’?

Muy fácil.  Mariox ha inventado un jingle (muy pegadizo por cierto) que lo cantará en el momento oportuno del partido para hacerlo saber a los jugadores y al propio público. Cuando dicha melodía suene, entonces estamos en presencia de un Sad Soccer en su máximo estado de pureza. Si no se encuentra Mariox en el campo de juego el día del partido, otro que posee la investidura sadsocceriana es Ano (inventor del término, leer la historia de como nació el término más abajo).

Si nadie hiciera el cántico Sadsocceriano en el desarrollo del encuentro, otra forma posible de identificar un Sad Soccer es mediante el siguiente sello de calidad (aprobado bajo Norma Plá GU-ISO 9001):

El mismo también podría aparecer en esta página web, informando lo acontecido con posterioridad al partido,  o también impreso en la remera de algún jugador, bordado en una mochila o morral o quien sabe, tatuado en la piel de algún rústico que pregone esta horripilante forma de entender el fútbol.

Etimología del término “Sad-Soccer”

Cuenta la historia que, allá por el año 2011, se estaba disputando un Fulbito de los Jueves en la vieja sede oficial de la AFC disidente (en Villa Luzuriaga), más precisamente en la cancha que se encontraba al aire libre, y la convocatoria había sido verdaderamente paupérrima: ni siquiera llegaron a juntar ocho jugadores y los presentes tuvieron que armar un equipo de cuatro contra otro de tres. El partido comenzó y entre el silencio de los jugadores y la fría noche, los reflectores fueron testigos de una de las jornadas futbolísticas más tristes de la historia.

Los jugadores de ambos equipos estaban faltos de actitud, mezcla de bronca e impotencia ante la situación de no conseguir gente para jugar, y la pelota parecía rodar en cámara lenta. Nadie sabe cuánto tardaron en abrir el marcador, ni quien marcó el gol, ni siquiera como terminó el partido. Lo que nadie podrá olvidar es la definición contundente, lapidaria, rotunda, categórica y mágica que tiraría Ano en medio del partido: “¡Forro, esto es Sad-Soccer!”. Las carcajadas de Mariox ante semejante definición le devolvieron un poco de vida al partido y jugada tras jugada seguirían los comentarios por añadidura.

Meses más tarde, más precisamente el Sábado 26 de Noviembre de 2011, se disputaba la Fecha Nº 41 de la Temporada 2011 del Fulbito Catastrófico. Ese día el ‘Sad Soccer’ dio su presente debido a una convocatoria fallida: solamente pudieron juntarse nueve jugadores, quedando así un equipo en desventaja numérica (miren lo triste que habrá sido el partido que terminó ganando ese equipo). En el transcurso del encuentro, ante un disparo al arco totalmente desviado de Tito (las leyendas urbanas dicen que la pelota se fue al lateral, tal vez se trate de una exageración para enaltecer el relato) Mariox no tuvo mejor idea que recitar las palabras ♫ ¡SAD SOCCER! ♫ al estilo de un jingle publicitario de radio o televisión. Las risas se multiplicaron y casi sin quererlo, Ano y Mariox ya habían creado para ese entonces una figura mitológica de enormes proporciones, tan abstracta como figurativa (¿ah?).

Aquel Jueves y ese Sábado habrán quedado en el olvido futbolístico pero no histórico. Y así nacía la leyenda del Sad-Soccer, esa que se sigue alimentando cada vez que no se pueden juntar diez pelotudos para que corran atrás de una pelota o cada vez que un partido se ha convertido en un festival de baldoseros.


Informe e Investigación: Mariano Closset para Revista El Gayfrico.